Exclusion Zone Botanist: Partida de Dorian


A continuación, tenemos la partida de Dorian que ha jugado a Exclusion Zone Botanist.

En este juego de rol de diario, un botánico accede a la Zona de Exclusión (EZ), para catalogar flora anómala. Aunque la corrupción biológica de la EZ acaba por afectarle.

Por último, recordamos que las bases la podéis encontrar aquí.


05:00

La puerta de acceso se ha cerrado con un estruendo ominoso. Acabo de acceder a la EZ, pero aún veo las luces de los vehículos de la escolta. He de avanzar y hacer mi tarea.

06:00

El paisaje no muestra signos de cambios. Debo adentrarme en el corazón de la EZ si espero encontrar ejemplares anómalos.

07:00

Estoy en la frontera entre la subzona 1 y la 3. A primera vista, los cambios son evidentes: la flora es mayor y sus colores varían a tonos no recogidos en ningún estudio hasta la fecha.

08:00

Adentrarme en la subzona 3 ha sido un éxito. Después de algo más de 3 horas he encontrado el primer ejemplar propio de la EZ. Es enorme; en la agrupación que he encontrado, el mayor supera los 3 metros.

Alrededor de la planta se hallan pequeños huesos de roedores y aves pequeñas. En su espádice aún veo (y huelo) restos de un animal. Es una planta carnívora.

09:00

Camino siguiendo el muro de contención de la EZ para tener un referente visual dentro del lugar. Tal vez debería adentrarme más.

10:00

Después del hallazgo inicial, la cosa se ha mantenido sin novedades. Pensándolo fríamente, es el resultado más lógico, pero he de decir que esperaba hacer múltiples hallazgos.

11:00

Me he alejado del muro, en dirección a la subzona 6. He dado con un nuevo ejemplar. Este también supera los 2 metros de altura. La EZ parece afectar al tamaño de los especímenes.

La planta tiene enormes bulbos (de unos 10 cm de diámetro) que liberan un olor terrible. ¿Es un repelente?

12:00

Estoy dentro de la subzona 5. Nada que reportar. Prosigo el camino hacia la subzona 4.

13:00

He descubierto una planta minúscula. Me ha llamado la atención entre tanta flora gigante. He pasado unos minutos haciendo un boceto, pero me arrepiento de haberlo hecho. La planta ha liberado esporas y ahora me pica todo el cuerpo. Espero que no sea grave. Voy a salir.

14:00

La picazón ha ido a más. Se han formado pequeños bultos donde antes tenía la piel rojiza. He de darme prisa para salir de aquí.

15:00

He ido a la subzona 2. Sé que no podría soportar el haberme dejado alguna zona sin explorar. De todos modos, es un desvío menor. No he encontrado nada digno de mención.

16:00

Veo el muro e indicaciones hacia la subzona 1. Voy a seguirlo. El picor sigue, pero los bultos no han ido a más.

17:00

En mi camino de regreso he encontrado otro espécimen. Al acercarme a ella, las enredaderas en torno a su tallo han comenzado a moverse hacia mí. Se desplazaban a una velocidad suficiente para atrapar a un individuo desprevenido. Por suerte, no era el caso.

Cuando las tenía cerca (pero a una distancia prudencial), me he percatado de las espinas en torno a las enredaderas. Por su forma y color diría que son dientes, pero eso no es posible.

18:00

Acabo de llegar al sector en el que está la salida, pero algo terrible me está pasando. Al rascarme, uno de los bultos se ha abierto y un brote ha surgido de él. He comparado otros de los bultos en la piel y en todos hay algo floreciendo bajo la piel. Necesito salir de aquí.

He lanzado la bengala y han abierto la puerta. Sabía que tendría que pasar por descontaminación, cuarentena y toda suerte de protocolos. Sin embargo, no parecen interesados en las conclusiones de mis hallazgos, sino en cómo mi cuerpo ha sido afectado por la EZ…


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