SIXTA: Asesinatos en villa Mérula


A continuación, tenemos la partida de Abel que ha jugado a SIXTA.

Unos asesinatos tienen inquietos a los habitantes de una villa romana. Se rumorea sobre una sombra o una bestia como la culpable. ¿Será cierto o sólo supersticiones?

Por último, recordamos que las bases la podéis encontrar aquí.


Material usado: SIXTA

Llevo poco más de un año jugando a juegos de rol en solitario, desde que me regalaron Nómada y me encanta haberlos descubierto. Esta es la primera vez que uso sixta. Me gusta su sencillez y lo directo que se siente. Este es un ejemplo de partida corta en la que, al final, no uso todos los recursos que proporcionan las reglas.

Escenario: El escenario lo decidí por una tirada aleatoria en el apartado Escenarios saliendo Roma legendaria.

Semilla inicial: Bestia en la campiña. Unos asesinatos cerca de la villa inquietan a sus habitantes. Hablan de una bestia o sombra como causante de los mismos. ¿Será cierto o sólo supersticiones?

Ficha del Personaje

Nombre: Quinto Caudino

Ocupación: Guarda de la villa Mérula

Aspecto: Corpulento y sombrío

Carácter: Sereno

Virtudes: Fuerte y noble

Defectos: Cojea en la pierna izquierda, cicatriz en la oreja

Recursos: Su vieja gladius, una lucerna portátil para las guardias nocturnas

Habilidades: Veterano (1 Punto de Proeza), Sí automático una vez por combate con espada.

Objetivos: Reunir información de los ataques, averiguar qué o quién ataca, detener los ataques.

Semblanza: Caudino es un ex-legionario sin suerte en los negocios que acabó de guarda en la villa Mérula.

Salud: 5 Proezas: 3

Tabla de Temas

1 / 23 / 45 / 6
1La BestiaLa VillaDetener las muertes
2Trabajadores de la villaEl bosqueReunir información
3EspurioPocilgaConocer el culpable
4Marcus
5
6
  • La Bestia: Nadie parece saber quién ha asesinado a dos trabajadores de la villa, pero todos rumorean que puede ser sobrenatural.
  • Espurio Plaucio Mérula: patricio dueño de la villa donde se han producido los asesinatos.
  • Trabajadores de la villa: la villa es casi una pequeña aldea donde hay trabajadores especializados y esclavos.

Estamos en una fecha indeterminada del siglo II a.C. en la Lazio romana. Es final del verano y en la villa Mérula hay una gran actividad agrícola. Se están recogiendo las últimas cosechas de verano y se siembran las de otoño. Pero la buena cosecha se ve ensombrecida por el ataque y muerte terrible de dos leñadores de la villa en el bosque cercano. Todos están preocupados y asustados. Los rumores no cesan y Plaucio ha decidido que Caudino se gane el pan. Después de volver de un encargo al pueblo más cercano, el corpulento y sereno veterano, deberá averiguar qué está pasando y atajar las muertes violentas.

Después de que a Caudino le encarguen el caso de los asesinatos en el bosque, decide interrogar a los leñadores compañeros de los asesinados.

Como es muy temprano, los leñadores aún no han salido hacia el bosque.

Con miedo, uno de ellos le cuenta que vieron una forma oscura atacando a uno de ellos, pero al otro lo encontraron ya muerto el día anterior.

No escucharon nada de la sombra, pero es que su compañero gritaba mucho y ellos salieron corriendo.

A Caudino le comentan que aún no, que están a la espera de  llamar a un sacerdote y que los cuerpos están en uno de los cuartos del almacén de aperos.

Caudino, después de analizar los cuerpos se quedó asombrado. Ninguno de los cadáveres parecía tener sangre, pero se dió cuenta de que la sangre se había acumulado en el estómago.

Las revelaciones sobre la sangre le hacían pensar que las muertes no habían sido nada convencionales. Pensó que sí podría ser sobrenatural, algún ente maligno que hizo aquello, no por casualidad.

Así que Caudino decidió que había que actuar y rápido. Pidió a uno de los esclavos que fuera al pueblo más cercano y trajera con urgencia al primer sacerdote que encontrara y que viniera preparado para lo peor. Después fue a ver otra vez a los leñadores para interrogarlos por separado.

Interrogatorio al Leñador A

Comienza contando que no los conocía mucho, pero que uno de ellos se había sincerado en los últimos días y… En ese momento, al leñador A le da un ataque al corazón fulminante que lo mata

Sin , de momento, saber cuál era la confesión y habiéndose llevado este caso una tercera víctima, Caudino decide seguir interrogando al otro.

Interrogatorio al Leñador B

Sí, los conocía, le responde todavía compungido por su último compañero muerto.

No, no la tenían. Se les veía muy preocupados los últimos días.

Con esfuerzo consiguió sonsacarle que tenían miedo al porquero.

Ellos tenían algún tipo de trato o acuerdo con Marcus, el porquero de la villa. Decían que le tenían miedo, incluso uno de ellos me dijo que adoraba a espíritus malignos del Hades.

Caudino tuvo suerte, el porquero estaba en la villa, en las pocilgas, alimentando a los animales.

Con su bamboleante cojera se acercó para interrogarlo.

Sí que los conocía de verlos por la villa, pero no tenía tratos con ellos.

La experiencia de Caudino le decía que no mentía, pero parecía ocultar algo.

Pero resulta que, insistiendo, reconoció tener contacto con un primo común de los dos leñadores.

Le comenta que vinieron a él para que los protegiera de los espíritus infernales.

Caudino le pregunta que qué sabe un porquero de espíritus del infierno, y aquel le cuenta que en su tierra, Cartago, antes de ser esclavo era sacerdote de Baal. Ellos lo averiguaron y le pidieron ayuda, pero no tuvo tiempo de hacerlo.

A Caudino no le quedaba más remedio que hablar con el primo.

Caudino pregunta por el primo y le comentan que es un albañil en la reparación del silo y que todavía no ha vuelto de recoger unos materiales.

Unas horas después  vienen corriendo a buscarle. El sacerdote ha llegado, pero declara que de camino, a las afueras de la villa, ha encontrado un cuerpo de un joven en unos arbustos, con pinta de haber sido mordido por algún animal.

Cuando van a por él, reconocen que es el primo de los leñadores que buscaba Caudino, y los que lo han visto dicen que tiene marcas como si le hubieran mordido un jabalí o un cerdo.

Caudino vuelve a donde Marco encontrándolo en el mismo sitio. Le dice que necesita hacerle unas preguntas más. Primero le pregunta por dónde saca y pastorea los cerdos y por dónde vuelve.

Entonces Caudino se echa un farol y le dice que la última vez que salió, alguien le vió con los cerdos por otro lugar, que resulta que es donde han encontrado al primo muerto.

En ese momento Marco sale corriendo.

Caudino no podría alcanzarlo nunca en su condición, pero con una velocidad sorprendente sacó su gladius y la tiró con gran fuerza, clavándose en la espalda del porquero, que inmediatamente cae al suelo.

Cuando Caudino se acerca, Marco exhala su último suspiro. Y al sacar la espada de la espalda, el cuerpo empieza a convulsionar hasta que por el centro se rasga y de la que sale huyendo una sombra, quizás un lémur.

Así cesaron las muertes en la villa Mérula.


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