D&D 5e: Klardin, el paladín


A continuación, tenemos la partida de Roldeado que ha jugado a Dungeons and Dragons 5e.

Aventuras de Klardin, un joven tiefling paladín

Por último, recordamos que las bases la podéis encontrar aquí.


Material utilizado: 

  • D&D 5ª Edición. Guía del Dungeon Master.
  • D&D 5ª Edición. Manual del Jugador.
  • D&D 5ª Edición. Manual de Monstruos.
  • Oráculo: Propio.
  • Material adicional:
    • Solo Adventure´s Toolbox.
    • Story Cubes

Formatos utilizados:

Material en físico y digital.

La historia se ha recogido a la antigua usanza: pluma y libreta. La redacción se ha acompañado con dibujos y mapas hechos a mano. Posteriormente se pasó a digital con una aplicación “Escribir por voz”.

Notas:

Se utilizan diferentes abreviaturas a lo largo de la historia:

PD: Puntos de daño.

PG: Puntos de golpe.

Modo de juego:

He optado por un modo de juego abierto en el que la historia se va definiendo con preguntas al oráculo, tablas de eventos y story cubes. No se ciñe a ninguna aventura creada. 

A día de hoy la aventura no ha concluido por lo que se muestra tan sólo un fragmento de la misma.

Aventura

Semilla de la misión: algo se rumorea en las tabernas un objeto / artefacto / lugar legendario.

Lugar: taberna fuera de la ciudad.

Extra: la historia la narra un joven herido. 

Su herida no es visible, parece un maleficio. El mediano se siente bastante enfermo, indispuesto. Dice tener la cabeza a punto de explotar. Aunque desconoce el origen de su malestar cree que con un cambio en la flora y las setas que consume. Dice que algo ha cambiado. Después de hacer una serie de  experimentos, ya que sabe de botánica, cree que el origen está en la cripta «Dulandir».

Se ha acercado hasta la taberna en busca de exploradores que le ayuden a descubrir qué puede ocurrir y ofrece una buena suma por ello. Me ofrezco voluntario, al igual que otros dos hombres más. Cuando me acerco dejo que mi figura demoníaca, que sin duda no es bien recibida, emerja de entre las sombras. Todo reaccionan hostiles ante mí.

  • No nos quitarás el trabajo engendro — dice un opulento ser cuyas manos podrían ser martillos.

Su compañero de oficio también se alza, aunque duda si avanzar hacia mí.

[Combate: matón coma iniciativa 14 vs 3]

Sin pensarlo, le lanzo un puñetazo al mentón para dejar claras mis intenciones [3PD, 29PG]. Trastabillea por mi ataque sorpresa. Su mirada parece furiosa cuando se encuentra con mi maza (17 vs 4) [8PD, 21PG]. Aunque ha sido un gran golpe, no es suficiente para tumbarlo.

  • ¿Quieres más? — digo, aunque es mi voz no ha sonado convincente.

[20!] [9PD, 3PG] sus guantes son rápidos y golpean duro. Parece llevar algo bajo ellos. Estoy a punto de hincar la rodilla sabiendo que sería mi fin. Su compañero se une a la fiesta. No tiene una gran constitución, el hambre es parte de su vida.

[Plebeyo] (18 vs 11) [8PD, -4PG] Con un golpe ascendente lo mandó a dormir. El matón no cesa en su empeño y trata de repetir la jugada (12 vs 18) pero (17 vs 11) alzó la maza reteniendo sus golpes y con un rápido movimiento la clavo en su garganta con un golpe seco [9PD, 12PG]. Repito el mensaje, que va sonando más convincente, aunque no piensa renunciar al nuevo trabajo. Es en ese momento cuando el pequeño mediano exclama que hay sitio para ambos. El matón, ensangrentado lo mira dudoso. Aprovecho el momento para lanzarme a por él (10 vs 11). Me ha visto venir y repele el golpe (11 vs 18).

Nada los va a parar [20!], asi que no hay más remedio. Me concentro y vuelvo a impactar en su cráneo [10PD, 2PG]. Aunque intenta levantarse, con los puños en alto, le es imposible. (3 vs 18) El golpe de gracia termina con él (14 vs 11) [10PD, -8PG], dejándolo tendido en el suelo.

  • Parece que el trabajo es mío — Sonrío con las manos aún temblorosas.

Dulandir, la cripta

Cabalgo durante varias horas junto a este mediano del que creo, puedo fiarme. Está moribundo y débil por lo que no será un problema si la cosa se complica. La cripta, se ubica cerca de las montañas. Noto en mi cuerpo el frío del ocaso del día. Está oscuro y resbaladizo [20!] pero logramos ver un pozo. Agudizo mi mirada y veo algo cuyo número de extremidades me da información suficiente para no ayudar, esa cosa no se parece a ninguna raza que me haya cruzado. Continuamos hacia la entrada de la cripta. El mediano, cuyo nombre es Pinim, confiesa que en realidad se adentró en la cripta y fue allí donde encontró las setas extrañas. Necesitaba a alguien que le acompañase dentro de nuevo, ya que ruidos, voces y algún que otro lamento le impedían hacerlo solo. Al principio me negué, pero decidí acompañarlo cuando dobló la suma de dinero. El pequeño mausoleo se elevaba sobre el suelo, invitando a una pequeña entrada húmeda y de olor nauseabundo. La sala rectangular se dividía en tres pasillos idénticos.

  • Acompáñame, te mostraré el camino — Pinim seguías las notas de su diario de viaje. 

Ni veinte pasos más adelante ya podíamos oír los ruidos de los que hablaba. Pisadas, y no estoy hablando de simples golpes de talón, sino que se asemejaban más a chapoteos que resonaban por el eco. Nos detuvimos a observar las dos figuras pequeñas que teníamos delante coma portaban una pequeña antorcha que les hacía visibles.

Grungs. Esas ranas apestosas y venenosas. Normal que hubiera agua, debe de haber una corriente subterránea o un acuífero. [11] Mi armadura no es mi amiga en esta ocasión, pienso al ver cómo su tintineo nos deja al descubierto.

  • ¡Gruff in groofff! — gritan mientras toman sus pequeñas dagas.

[20!] no se precipitan hacia nosotros sino que vuelven sus pasos y huyen.

  • ¡Vamos! Sigámoslas — digo mientras mis pies ya se están moviendo. 

[Continuará]


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *