Watching the whispers: Conociendo Whispering Pines


A continuación, tenemos la partida de Ohyu que ha jugado a Watching the whispers.

Son los primeros días como guardabosques en un parque natural con una fauna un poco más extraña de lo habitual.

Por último, recordamos que las bases la podéis encontrar aquí.


¡Al fin he llegado! 

La verdad es que Randal, el anterior guardabosques, me ha dejado todo preparado y fácil de encontrar. ¡Incluso hay algunos básicos en la cocina! 

La cabaña en sí es pequeña y acogedora, mucha madera, muebles prácticos y cómodos y un cubo de basura con candado. Espero acordarme de cerrarla, no quiero que los mapaches me invadas la primera semana… Y no voy ni a pensar en posibles osos pardos. Hablando de cosas en las que no quiero pensar, he encontrado una hoja escondida entre los papeles que me ha dejado Randal. Habla de… Cosas en el parque. Espero que sea la broma de un guardabosques con mucho tiempo libre pero si lo que pretendía era que me comiese la cabeza, lo ha conseguido. 

Voy a preparar la cama y leer un poco, aunque puedo sentir mi oido atento a cualquier ruido. 

Buen trabajo, Randal… 

(Tiradas:2-5-2) 22/01/81 Hoy es mi primer día como guardabosques oficial de Whispering Pines. ¡Tengo tantas ganas! 

Según el calendario hoy toca revisar la flora y fauna de la zona de la torre de vigia. Quería poder ir a verla cuanto antes para poder localizarla asi que me viene perfectamente. Iré por el camino del cortafuegos para cruzar por el puente norte con un poco de suerte así evitaré encontrarme con algún campista antes de asentarme. 

– 

¡Esta mañana ha salido a pedir de boca! 

No me he encontrado a ningún visitante y si me he encontrado con otro de los guardabosques. Se llama Mike y está posicionado en la cabaña al este de las montañas. Me ha dicho que hoy había decidido pasar por la torre para ver si todo estaba en orden, ya que Randal no estaba. Parecía muy aliviado cuando le he dicho que yo iba sustituirle. Supongo que tiene que ser una paliza hacerse cargo de su zona y ayudar en la mía también. 

Hemos hablado un poco del trabajo y me ha dicho que me lo tome con calma. <<La prisa aquí no sirve>> me ha dicho. La verdad es que eso suena de maravilla. He revisado la zona y he visto huellas de zorros. Parece que han hecho una madriguera por aquí cerca. No me extraña, el bosque de esta zona es espeso, poco visitado y la estructura de la torre ofrece muchos recovecos. No había signos de oruga ni ninguna otra plaga. Creo que he oído a un conejo cerca de unos arbustos. 

-(Tirada: 8 (17)) 

Después de comer he aprovechado para asegurarme de que hay suficiente leña en la leñera, los sistemas de agua no tienen ningún atasco y el generador está a punto y con suficiente gasolina. Estaba preparándome para volver a entrar cuando ha pasado algo… extraño. A mi espalda ha sonado un aullido como de lobo, pero no realmente. Tenía la cadencia de las hienas cuando ríen. Me he dado la vuelta despacio, pensando que tal vez era un lobo enfermo, lo suficientemente desesperado para acercarse a mi cabina buscando comida. He maldecido unas 100 veces mi suerte por haberme dejado la carabina dentro. Cuando ya estaba de cara a los árboles en vez de un lobo famélico me he encontrado de cara con un oso… con cuernos. Nos hemos mirado el uno al otro durante unos instantes. Estaba a unos buenos 200 o 300 metros pero no me han parecido los suficientes. Ha vuelto a aullar y casi me da un infarto. Ese no es el sonido que un oso debería hacer, aullando entrecortadamente como si fuese algún tipo de híbrido de pesadilla. He buscado

en mis bolsillos sin hacer movimientos bruscos y me he dado cuenta de que aún tenía una manzana en uno así que se la he lanzado con cuidado, haciéndola rodar hasta la criatura. El animal la ha olisqueado, ha bufado y se ha dado la vuelta encaminándose hacia las montañas. 

Me ha faltado tiempo para recogerlo todo, entrar en la cabaña y cerrar puertas y ventanas. ¿Qué demonios era eso? ¿Tal vez un oso con algún tipo de enfermedad parasitaria? Nunca había visto algo así. Las notas de Randal no hacen más que darme vueltas en la cabeza pero no puede ser, no me lo trago. 

Es un oso enfermo. Nada más. 

No pienso volver a alejarme de mi carabina. 

(Tirada: 1-10-3) 23/01/81 No he dormido nada esta noche, con la carabina en la mano y pesadillas sobre osos que aullaban y reían de forma grotesca. 

Casi me he alegrado cuando ha empezado a clarear, si no fuese porque también significaba ponerme en marcha. Hoy toca mantener los caminos de la zona del mercado local. Lo bueno es que podré buscar libros sobre enfermedades parasitarias endémicas de la región. Lo malo que me puedo ir olvidando de una tranquila mañana en la naturaleza. Aunque ahora mismo no sé si la naturaleza me parece tan tranquilizadora. 

– 

He estado limpiando los caminos, hachando ramas caidas y recogiendo pequeños fardos para usar en la cabina. Los caminos hacia el mercado pasan por el bosque y son bastante estrechos así que, aunque se desdibujan con facilidad, también son fáciles de limpiar. Estar trabajando con el hacha también ha ayudado con mi confianza. No se puede tener miedo al sonido seco de la madera al ceder. 

A última hora he pasado por el mercado en sí donde he encontrado un libro que me ayudará a saber qué pasa con ese puñetero oso… 

No me enorgullezco de decir que también he comprado uno de folclore local. A la vuelta me he encontrado con un grupo de montañeros que parecían conocer el parque bastante bien. Iban camino de la mina abandonada y me han dicho que no tenían intención de pernoctar aquí. 

Me alegro. No quiero gente durmiendo por los alrededores con ese oso enfermo rondando. -(Tirada: 5) 

Me he pasado toda la tarde buscando en el libro de enfermedades al frío sol invernal, con un té caliente y una manta mas caliente si cabe, pero no he encontrado nada. Sin embargo cuando me he rendido y me he puesto a ojear mi otra adquisición me he quedado de piedra. Bajo el título de “Aullado de Ozark” había una imagen de un oso con cuernos. He cerrado el libro de golpe y una sombra a oscurecido por un momento la ventana. He salido carabina en mano (¡como si fuese a hacer nada contra un oso!) pero lo único que he visto ha sido un pájaro de gran tamaño volando alto hacia las cuevas. A la luz del ocaso no he podido identificarlo pero parecía enorme… ¿Un buitre tal vez? 

(Tirada: 4-2-1) 24/01/81 Esta mañana me he despertado mucho mejor. Ayer me acabé durmiendo al calor del fuego pero el sofá es lo suficientemente cómodo para que hoy me haya despertado sin ningún músculo agarrotado. Lo he agradecido mucho al ver que tocaba ayudar a los visitantes en la zona del lago porque no me apetece nada aparecer por ahí con la gracilidad del monstruo de Frankenstein.

– 

Resulta que hay un grupo de 5-6 adolescentes que van a acampar esta noche aquí aprovechando el fin de semana. Por fortuna son del tipo de acercarse y preguntar por rutas de paseo en vez del tipo que oculta malamente las botellas de alcohol en las mochilas. Además son lo bastante ruidosos para que ningún tipo de vida salvaje se les quiera acercar a menos de 1 km. Espero que eso incluya al supuesto “Ozark”. 

Por lo demás ha sido agradable ver a las familias disfrutando de la mañana bajo el sol de invierno, su despreocupación es contagiosa.


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